domingo, 27 de diciembre de 2015

El jinete del silencio .Gonzalo Giner

Hubo un tiempo en el que los reyes exigieron a los caballos ir a la guerra... y otro tiempo en el que los hombres buscaron en el alma del animal la máxima expresión de la belleza. La aventura de un insólito mozo de cuadras que descubrió la belleza en el alma del animal. Yago había nacido dos veces y por sus venas no solo correría la sangre de los hombres, también lo haría el espíritu de los caballos. Fruto del amor prohibido entre una criada y un corrupto hacendado de Jerez, el aliento de un equino lo devuelve a la vida. Privado del amor de su madre, la vida de Yago no será fácil. Incapaz de comunicarse con los humanos, sufre un aislamiento interior que le hará víctima de todos los que le rodean. Conocerá el dolor y el hambre en su niñez, el horror de la esclavitud en su juventud, el miedo en un sanatorio psiquiátrico y una humillación constante. Pero Yago posee un don único: es capaz de expresar su riqueza interior a través de un animal: el caballo. Solo en las cuadras o sintiendo el viento a lomos de ellos, Yago recibirá el calor y la paz que los hombres le niegan. Abandonado por todos, el protagonista encontrará a un hombre que cambiará su existencia, Camilo, un fraile cartujo que sabrá leer en su mirada lo que otros no han querido ver: su ansia de amor. Camilo velará por él y se convertirá en el padre que nunca tuvo. El jinete del silencio cuenta la vida de un joven con síndrome de Asperger, en pleno siglo xvi, un tiempo de incomprensión. Repleta de aventuras y personajes apasionantes —entre ellos el pintor Miguel Ángel Buonarroti, aquejado de su mismo mal— la novela nos traslada a la Andalucía de los nobles criadores de caballos, donde se encuentra una silenciosa Cartuja de la Defensión en la que entre rezos y clausura sus monjes se encargarán de poner la semilla de una raza de caballos para la eternidad. El jinete del silencio recrea el nacimiento del arte ecuestre y de una raza de caballos, esencia de la raza española. En pleno Renacimiento, el caballo se convierte por primera vez en un objeto de culto, y la equitación, en una disciplina artística. Yago triunfa en la vida gracias a su tesón y a la ayuda de los animales. Se trata de un personaje con limitaciones psicológicas que acaba superando sus propias barreras gracias a la ayuda de los animales.

En la novela no faltan las típicas historias de amoríos, comerciantes, frailes, hacendados sin escrúpulos, guerras, luchas, asaltos, piratas, esclavos, reyes, reyezuelos, posadas y en general todos los aditamentos de la época en la que se desarrolla la novela, que utiliza nombres y situaciones reales a gusto del autor y para mejor ambientación.

Yago presenta una problema psicológico que no desvelaré para no quitar emoción a la novela que le hace apartarse y ser apartado de los demás y llevar una vida dura y difícil. Solo es feliz con los caballos, cuidándolos y viviendo y durmiendo con ellos. La culminación de la novela explota esta capacidad de Yago ayudado por unos cuantos amigos que lo acaban llevando a Nápoles donde su virrey está estableciendo las condiciones para la creación de una nueva raza de caballos destinada exclusivamente a movilizar emociones en el público y sentar los comienzos de lo que podemos denominar arte ecuestre.

Una agradable y fácil lectura que sin duda nos rescatará alguna emoción oculta en alguna de las muchas situaciones en que el protagonista interacciona con los caballos.







domingo, 27 de septiembre de 2015

Nunca sere tu héroe.Maria Menendez-Ponte

Andrés es un chico de quince años que tiene muchas preocupaciones: los estudios, su cara, Sara ( que es la chica que le gusta, pero que le ha dejado)...
Sus padres siempre le están diciendo que estudie, pero él no hace caso.
Una noche salió de fiesta con su amigo Dani, y tras emborracharse, volvió a casa, donde sus padres le riñeron. Al día siguiente, como seguía enfadado con ellos, salió a dar un paseo, y en una cafetería que se llama VIPS se encontró llorando a su amiga Belén, quien le explicó que creía que estaba embarazada, Andrés la llevó a la consulta de la hermana de Sara ( que era ginecóloga ) y descubrieron que no era cierto.
Al día siguiente les dieron las notas, y Andrés había dejado cuatro asignaturas, y encima, el profesor de historia le mandó hacer un trabajo con Jorge, que le caía fatal porque le había quitado la novia.
En clase de literatura, se puso a dibujar cómics, y la profesora al verlos le dijo que se pasara por su casa, porque su marido podía enviarlos a alguna empresa, y conseguirle trabajo.
Al cabo de unos días fue a casa de Jorge a hacer el trabajo, y descubrió que no era tan mala persona como parecía, y a partir de entonces se hicieron amigos. Al volver a casa, a Andrés le dieron la mala noticia de que habían echado a su padre del trabajo.
Al cabo de unos días le llamó Sara diciéndole que Jorge estaba muy raro y que quería verle. Quedaron y cuando Sara se lo explicó todo, Andrés decidió acompañar a Jorge a una reunión que tenía. Al fin llegó el día, y Andrés descubrió que Jorge se había metido en una banda de Skin Heads, cuando el grupo salió a la calle, uno de los Skins intentó apuñalar a un negro y Andrés al intentar evitarlo recibió una puñalada.
Cuando despertó en el hospital, sus padres le daban ánimos y le dijeron que habían decidido dedicarse a fabricar cremas.
Cuando Andrés salió del hospital le dieron la noticia de que tras los exámenes había recuperado todas las asignaturas, y además llamó el marido de la profesora de literatura diciéndole que había ganado un concurso de cómics y que le iban a dar cien mil pesetas.
En aquel momento, Andrés se sentía fenomenal, pero cuando vino el policía para que declarase, tuvo que mentir, porque si decía que sus agresores eran amigos de Jorge a este le podrían meter en la cárcel, pero después, los dos decidieron decir la verdad, y tras darles pistas a los policías estos capturaron a los Skin Heads




Como dice la contraportada de mi ejemplar, Nunca seré tu héroe es una novela realista sobre los conflictos adolescentes. Pero antes de dar mi opinión, haré una pequeña aclaración: la parte de la sinopsis que habla del conjuro no quiere decir que haya magia en el libro, o al menos no "magia" en el  sentido más estricto de la palabra, como puede haber en los libros de Harry Potter, por poner un ejemplo. Lo digo porque puede llevar a confusión, ya que pasó con una amiga mía y bueno... Es mejor prevenir que lamentar, ¿no?

Ahora, vamos con el libro en sí. La novela habla de la vida de Andrés Díez, de quince años y estudiante de tercero de BUP (que viene siendo 4º de la ESO). El libro está escrito en primera persona, con un narrador interno, lo que hace que el lector se meta más fácilmente en la historia. También  destacaría que, al ser una novela contada por un adolescente, eso hace que los jóvenes nos podamos sentir más identificado, y la forma  en que el libro comienza lo refleja:
Andrés, estudia. ¡¡Andrés, estudia!! Andrés-estudia. Andrés estudia... Andrés Estudia. Me llamo Andrés y me apellido Estudia.
Ahora decidme que ninguno de vosotros ha tenido la sensación de apellidarse Estudia, de tanto que se lo dicen sus padres... Porque me ha pasado hasta a mí. Ángela Estudia, no suena mal, ¿no os parece? Ese es uno de los muchos aspectos en el que los lectores podemos sentirnos  identificados en el libro.

También, aunque no lo parezca, hay ideas bastante profundas en el libro que te hacen reflexionar sobre la sociedad actual, la  vida, los estudios, etc.

Pijos, pelotas, rompegüevos, quitameriendas y demás aves carroñeras. Hoy, 20 de Enero, Andrés Díez y Dani Rincón tomarán la pócima que les hará inmunes a vuestras fantasmadas y se convertirán en héroes de una sociedad que nos machaca, nos oprime y nos pone todo tipo de trampas. Una sociedad que nos educa para el consumo y nos lanza directamente al paro. Una sociedad donde siempre triunfan los pelotas y los que mejor engañan. Una sociedad que sólo se preocupa de que las cosas sigan como están, pero que nosotros estamos dispuestos a cambiar.
No digo que sea estrictamente cierto, pero da que pensar, ¿no?

El argumento está bien, aunque tiene sus carencias, dado que el libro es cortito y en algunos puntos puede resultar algo predecible. Tal vez, lo mejor sean los personajes, que son muy buenos y realistas. A mí me gusto mucho leer la evolución de Andrés y como mejoraba, y también Sara está bien (siento una gran debilidad por la pareja que forman), pero si hay que elegir me quedo con Jorge (el pelota) y Belén (la tía buena de la clase), que nos demuestran que no es oro todo lo que reluce y que una fachada perfecta a veces oculta problemas que nadie se imagina.

Y la clase de Andrés ilustra la jungla en la que nos metemos unas cuantas horas al día... Y a mí me dio por plantearme que papel ocupábamos cada cual según los esquemas de Andrés (he llegado a unas cuantas conclusiones "interesantes", deberíais probarlo). Al estar escrito para jóvenes, es muy ameno y fácil de leer, motivos por los que yo lo recomiendo a cualquiera :)