martes, 5 de abril de 2016

Clavos en el corazón. Danielle Thiéry




       
Hay casos como este que arruinan la vida. No hay nada que hacer, te acechan, se te quedan dentro, plantados en tu memoria y en tu corazón, como un clavo que un bromista maléfico se divirtiera en toquetear a intervalos regulares. Piensas en él cada día. No tiene nada que ver con las teorías sobre el duelo imposible o con la justicia que se hace a las víctimas, ni con la búsqueda de una verdad que se debería a las familias. Es una mezcla de todo eso, es verdad, pero esa carga la llevas sobre todo en ti. Y es a ti mismo a quien debes algo. Y no sabes por qué.

El comandante Revel jamás renunciará al caso Porte. Han transcurrido diez años pero jamás dejará de buscar al asesino del matrimonio que regentaba el bar Les Furieux y que murió acuchillado una noche de diciembre. El comandante Revel no es de los que renuncia. Además, esa misma noche de diciembre, su mujer, Marieke, desapareció después de sus clases de canto y nadie supo nunca más de ella, ni de su coche, ni de sus partituras, ni de su hermosa figura. Revel, envejecido, enfermo, adicto al tabaco y al trabajo, busca resolver el caso Porte para salvarse a sí mismo y a su hija Léa, anoréxica, encerrada en sí misma, incapaz de superar la desaparición de su madre.

Mientras tanto, el equipo de Revel, con Lazare y Bréton a la cabeza, deben enfrentarse a un nuevo caso de asesinato, el de una estrella del pop en decadencia que ha aparecido asfixiado en su mansión de Versalles.

De algún modo, ambos casos acaban ligados no solo en la mente de Revel sino en la de todo su equipo.







Clavos en el corazón es una novela que tiene un planteamiento original. Estamos ante una novela escrita desde dentro pues la autora nos muestra cómo funciona el Cuerpo de Policía en su país. Es la primera mujer que ha ocupado el cargo de comisaria de división, uno de los más altos de esta institución francesa. En alguna entrevista concedida a medios de información españoles, comenta que sus personajes, sobre todo los policías, están perfilados partiendo de compañeros suyos de los que tomó algunos rasgos.




Los policías tendrán que investigar la muerte de un famoso cantante de rock venido a menos que aparece asesinado en su mansión de Versailles, pero también veremos cómo el comandante Revel no da por cerrado el caso Porte para salvarse a sí mismo y a su hija Léa, incapaz de superar la desaparición de su madre. Esto hace que nos encontremos con saltos en el tiempo mediante los cuales la autora nos irá recomponiendo lo que ocurrió en Rambouillet. Dos tramas muy equilibradas que provocarán un giro en la investigación en los últimos capítulos de la novela.



Los personajes son quienes llevan el peso de misma. Cada uno de ellos parece cobrar vida propia, son de carne y hueso, como nos gusta decir, tanto los miembros de la policía que aparecen como los sospechosos que tienen algo que ver en cada una de las dos tramas. La autora nos mostrará el presente y el pasado de los mismos. Así sabremos cómo se ha ido forjando su personalidad. Quizás sean la teniente Breton, la más joven del equipo y el capitán Lazare los personajes con los que más he empatizado. El comandante Revel causó en mi una sensación de compasión más que de empatía pero el personaje que más me impactó es el de Nathan Lepic, el niño autista, con síndorme de Asperger: Un personaje, sin duda, impactante y muy real.



Otra nota dominante es, sin duda, el papel de la mujer en la novela. Sobre todo las que tienen relación con el comandante Revel, su esposa desaparecida, Marieke, su amante Marlène y su hija Léa. La desaparición de su esposa hace diez años ha provocado que se haya convertido en adicto al trabajo y al tabaco por lo que su vida corre serio peligro. Pero él es un hombre que tiene ese clavo en el corazón y no dejará de luchar hasta su último aliento para saber qué es lo que ocurrió en esa fecha fatídica, en ese día en el que desapareció su mujer sin dejar rastro. No da el caso por cerrado. Este triste suceso influirá en la salud de su hija, anoréxica, que se irá distanciando de su padre y echa en falta la ausencia de la madre.



La novela está cargada de un fuerte realismo como consecuencia de todo lo expuesto anteriormente. Pero también quizás sea este el hecho de que me haya costado engancharme a la lectura de la misma hasta pasados unos capítulos. Y una de las causas creo que es el ritmo de la narración, que considero un tanto lento para el género en que está encuadrada. Soy de los partidarios en los que el ritmo es fundamental en una buena novela negra. Y, a parte del ritmo, darle esa dosis fuerte de intriga que provoca el autor invitándonos a seguir leyendo y a participar en el desarrollo de la trama, animándonos a observar si las investigaciones van por el camino adecuado o está jugando con nosotros al despiste.



Clavos en el corazón es una novela escrita con un estilo directo y un lenguaje sencillo aunque también cuidado, pues vemos cómo la autora utiliza tecnicismos policiales a la hora de plasmar los atestados y los informes que elevan los encargados del caso a sus superiores. Al estar estructurada en 78 capítulos cortos más un epílogo ayuda a que su lectura sea ágil.






No hay comentarios:

Publicar un comentario